El FBI se rebela contra la encriptación en los smartphones

El director general de inteligencia nacional en los Estados Unidos ha declarado que la encriptación de dispositivos móviles está causando graves problemas a sus agentes a la hora de recopilar datos en smartphones.

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A día de hoy la tecnología móvil avanza a pasos agigantados, y con ella también la seguridad. Desde hace tiempo, los usuarios de servicios de mensajería instantánea como Telegram o WhatsApp disfrutan de un sistema de encriptación de extremo a extremo que les garantiza que sus conversaciones y archivos no serán espiados por terceros. Pero esta situación no agrada a todo el mundo, y esta vez no nos referimos a los hackers maliciosos: nos referimos a organizaciones gubernamentales (de los Estados Unidos, en este caso) como el FBI y la NSA.

James Clapper, director general de inteligencia nacional en los Estados Unidos, ha declarado que la encriptación de dispositivos móviles está causando graves problemas a sus agentes a la hora de recopilar datos en smartphones; y no podemos evitar que estas declaraciones nos recuerden al altercado entre Apple y el FBI por desbloquear el iPhone de uno de los terroristas de San Bernardino.

Al final el FBI logró desbloquear el Smarthone (con ayuda de una compañía de Israel, aunque no ha sido confirmada cuál) desembolsando una gran cantidad de dinero, pero si no hubiese sido así y el FBI hubiese ganado a Apple en los tribunales, habría sentado un precedente que podría haber acabado con la evolución de la tecnología de encriptado.

El FBI no puede acceder a los teléfonos de los sospechosos

Y es que el iPhone de San Bernardino no es el único Smartphone al que el FBI quiere acceder, y las estadísticas estiman que aproximadamente la mitad de los Smartphones obtenidos por la organización son capaces de aguantar sus técnicas de desbloqueo. Según los expertos en seguridad de la agencia, solo este año tienen en su poder 7.000 Smartphones relacionados con casos y no pueden acceder a ellos.

Las compañías (y gran parte de la comunidad de usuarios) defienden que, al rebajar la seguridad para que las organizaciones gubernamentales puedan acceder a nuestros Smartphones, también la estarían rebajando para los hackers maliciosos, por lo que parece que no hay lugar para un acuerdo, al menos en el futuro cercano.

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